sábado, 7 de mayo de 2005

Una secuencia al azar (VI). 'State of Grace'. Felonías irlandesas

Poco considerada por nadie como una de las mejores películas de la década de los 90, ‘State of Grace (El clan de los irlandeses)’ supuso una readaptación de la etnia de películas de gángsteres con un específico código propio, desertando de los tópicos que han plasmado en sus mejores cintas Scorsese, Coppola o Michael Cimino.
Siguiendo una estructura clásica del cine de género, ‘State of Grace’ va fraguando una tragedia íntimamente irlandesa, sistematizando en su materia argumental todo tipo de identificables situaciones patibularias como vendettas, traiciones, ajustes de cuentas y demás actividades mafiosas en un cosmos que se mueve entre la lealtad de la familia en el barrio de ‘Hell’s Kitchen’ y la felonía respaldada en el arribismo criminal.
‘State of Grace’ es una película que se acerca a los límites de la excelsitud por medio de una prodigiosa dirección por parte de Phil Joanou, donde los tiempos, los silencios, el parsimonioso devenir de los hechos se ajustan a una historia melancólica y triste, otoñal y destructivamente profética que explora los pecados de los suburbios bajo esa historia del hijo pródigo que vuelve a casa de incógnito, convertido en agente de policía, con la misión de involucrarse en un grupo irlandés dirigido por un viejo amigo y delatar al grupo de personas que un día fueron su familia, sin saber que las apostasías germinan en la codicia del adalid de la delincuencia barriobajera.
La secuencia al azar de hoy corresponde a uno de los mejores momentos de funerales de la historia del cine moderno. En este protocolario evento céltico, con el repudio por la confidencia de su posición de policía de la bella Kathleen (brillante Robin Wright), Terry Noonan un increíble Sean Penn) se acerca al ataúd de su mejor amigo Jackie (deliciosamente histriónico Gary Oldman), asesinado la noche anterior, para concederle una botella de whisky irlandés.
Noonan ha visto cómo el capo del grupo, Frankie (Ed Harris, como siempre fantástico) ha matado a su propio hermano, siguiendo su impúdica pleitesía al mafioso Borelli (el fallecido Joe Viterelli) para progresar en su triste ascensión en el imperio del hampa.
- ¿No sabes dónde estuve ayer? Estuve en el muelle 84. Sé lo que pasó. – dice impasible Noonan.
- No sería muy inteligente que tú y yo nos enfrentáramos ahora ¿no crees?– le dice Frankie al descubrir que alguien sabe que ha vendido a su hermano cual Judas con abrazo incluido.
- ¿Inteligente? ¿Quieres ver lo inteligente que eres?-
En ese momento, uno de los más determinantes de la película y uno de los más brillantes del cine de género, Noonan le deja la placa de policía soltando un sepulcral “Fíjate qué inteligente eres” ante la absorta mirada de Frankie.
‘State of Grace’ lo tiene casi todo; unas interpretaciones cargadas de profundidad y talento, una puesta en escena sobria y bien llevada por Joanou, la preciosa y apagada fotografía de Jordan Cronenweth, la frugal partitura de Ennio Morricone y un guión de Dennis McIntyre que recuerda a la poética obra de John Millington Synge.
Una virtuosa y ejemplar pieza que supuso y supone una obra de impecable calidad que poca gente (o nadie, diría yo) se molesta en reivindicar.
Desde el Abismo, dignifico con esta sección una de mis películas favoritas.