sábado, 28 de mayo de 2005

Otro tipo de 'tunning'

Una de las modas más actuales y turbias que han emergido en la civilización moderna, en este espacio social que nos mueve a inventar maneras de simplificar el ostracismo que nos rodea, es el ‘tunning’, esa inextricable afición que se fundamenta en la customización de una de las preciadas posesiones del ser humano: su automóvil.
Una nueva filosofía de vida que supone un peldaño entre el pret-a-porter, la estética hortera y el deseo de expresar la individualidad rayana en el ridículo, personalizando y transformando los vehículos, acción derivada por la fantasía de aquellos enardecidos que buscan una novedosa forma de expresión automovilística.
Lo que muchos no saben, es que más allá de esta incomprensible tendencia a la ornamental chocarrería, hay otro tipo de influencias sobre el movimiento del automóvil entendido incluso como arte contemporáneo, tipificando esta corriente con una excepcional personalidad, creando curiosos coches de museo. Un ‘tunning’ muy disímil al que estamos acostumbrados a ver.