domingo, 8 de mayo de 2005

'Mondo Bulldog': La basura que nos rodea

Acostumbrados a aludir la ‘cultura basura’ con tono peyorativo, cuando en realidad somos nosotros quienes la componemos, esta semana volví a revisar ese necesario libro de libro Jordi Costa que es ‘Mondo Bulldog’ y que retrata, de forma axiomática y veraz, toda esa mugre abisal que es glorificada por el ser humano. El concepto de ‘cultura basura’, ése vocablo de difícil catalogación, está empezando a tomar una acepción errónea, ya que todos aquellos que desbaratan cualquier opción cultural con ineptitud lacerante están, en último término, haciendo un mal uso de la verdadera importancia que debería tener una cultura colectiva de la que, incomprensiblemente, ellos forman parte.
El autor catalán reproduce, de un modo meritorio y ágil, un estudio ameno y certero sobre este difícil concepto que convive diariamente con nuestra sociedad. Se manejan términos como ‘trash’, ‘basura’, ‘psicotrónico’... y hasta el momento nadie se había preocupado de hacer una definición más o menos utilitaria, de enfocar todos ésos conceptos hacia un compendio legible, y Costa lo hace magníficamente. Todo ése universo abisal, de texturas polimórficas, de ‘supuesta’ confrontación con las reglas impuestas de la estética y el arte está encaminado a la destrucción de las radiofórmulas, las ideas preconcebidas por el tipo docto, de lo protegido culturalmente. En este libro de culto se ampara a los ‘freaks’, a las rarezas, a la propia mitología personal que cada lector puede encontrar en sus páginas. Cuando el célebre artista Marcel Duchamp acuñó un nuevo sentido del arte recreando de forma artística un urinario, logró cristalizar su propio pensamiento divergente, de forma premeditada, para lograr exponer una obra paradigmática de esta proba cultura.
La heterogeneidad que envuelve a la ‘cultura basura’, ésa libertad sin límites, es la que encomia un universo en el que se acalla al dictador del gusto, al autócrata instaurador de modas efímeras, de una ‘basura’ aceptada. Y son precisamente ellos los que imponen un desprecio hacia lo ‘trash’, evidenciado como el signo de la decadencia intelectual de Occidente. Lo que Costa defiende con su galería de ‘freaks’ y deliciosa mugre es la necesidad del distanciamiento de huir de las lecturas frontales impuestas, de la libertad que supone elegir una dialéctica distinta a la preconcebida por la cultura establecida. Como decía el magistral John Waters “hay que tener buen gusto para apreciar el mal gusto”. Como la idea de perfección está democratizada ‘Mondo Bulldog’ salió a la calle hace ya algunos años como un manifiesto necesario, casi fundamental.
Es la hora de ponderar la ‘caspa’, de conocer nuevas metas artísticas, de dejarse llevar por todo aquello que resulta deliciosamente ‘bizarro’. El célebre Ed Wood, el lóbrego videoadicto Ernesto, la ciencia del ‘chulopiscinismo’, Cañita Brava, La Rata de Antequera, la carpa Juanita, el peligroso mundo de la ‘telebasura’, el Dioni, Chiquito o John Holmes son algunos de los protagonistas de este emocionante viaje por la cloaca de la ‘subcultura’, del universo ‘cochambroso’, de la maravillosa orbe que compone la cultura ‘basura’. Un libro lleno de matices, de encantadoras anécdotas, de asombrosos viajes a los entrañables (y muy humanos) cosmos insondables de esta cultura opcional a la tiránica cultura estética de la perfección impuesta. Fue todo un hallazgo de potencial en un mundo literario obstinado en repetir los mismos temas una y otra vez.