miércoles, 18 de mayo de 2005

Mi última adquisición

Un Woxter DivX-600.
Digamos que, a partir del día de hoy, mis horizontes audiovisuales se han multiplicado hasta unos límites que me estremecen.
Sólo pensar hasta qué punto voy a envilecer mis ojos con cientos de filmes se reaviva aún más mi enfermiza cinefilia. El Divx abre nuevas puertas a mi descolocada erudicción cinematográfica.
Incluso incluye dos entradas de micrófono para karaoke. Una opción que utilizaré, sin duda alguna, para dar rienda suelta a mi naturaleza de rapsoda cantarín.