sábado, 21 de mayo de 2005

De corgorzas y barbacoas

Después de una semana galáctica tan reconfortante como agotadora (creo que voy necesitando urgentemente unas vacaciones blogueras), hoy me he hecho eco de la espeluznante ebriedad demostrada en público por la insufrible Avril Lavigne el otro día con sus amiguitas, en plena fiesta de plétoras dipsomaníacas, de “beberse hasta el agua de los floreros”, para entendernos.
Hizo muecas, blasfemó como sólo lo puede hacer un ejercitado odre, berreó y arrojó saliva en forma de esputos a las cámaras que la filmaban. Espectáculo que divulga lo bien que se lo pasan los jóvenes hoy en día.
Una noticia sin una relevante importancia, pero simpática, al fin y al cabo.
Y ahora si me lo permitís, os dejo, que he quedado con varias amistades para patrocinar una buena y merecida punición al hígado en una delirante y multitudinaria barbacoa que ha organizado mi amiga Feli en su enorme ático situado en una zona privilegiada de esta ciudad, dando así por inaugurado el verano 2005 con una fiesta que promete una imperecedera noche de beodez y diversión sin freno.
Y ríase la Lavigne esta.
Podéis descargar el vídeo de la borrachera de la cantante (vía Pinkshines) aquí.