lunes, 9 de mayo de 2005

Cementerio de coches

Martha Vineyard se dedica a la fotografía, pero en una prosapia insólita, poco frecuente como es el inexplorado mundo de los cementerios de coches clásicos.
Ancestrales automóviles interfectos, oxidados por el paso del tiempo, que presentan un otoñal pergeño de antigüedad embellecido por el hábitat en el que reposan estos vetustos hierros viejos que un día fueron símbolo del progreso de la humanidad.
Un museo perdido que evidencia un extraña belleza muy atractiva a la vista.