martes, 29 de marzo de 2005

Conservación animal

¿Qué se muere tu gato, perro, hámster, periquito, oso hormiguero o demás animales domésticos que ejerzan la función de devota mascota?
No te preocupes. Podrás tener presente a tu querido e inseparable amigo gracias al potencial inventivo de Jeanette Hall, una bella taxidermista de Spring Creeks (Nevada) que tan pronto te hace una figura disecada del difunto animal, embalsama una cabeza del ciervo que hayas cazado en el coto privado de tu jefe para que luzca en tu salón del chalet de la sierra, como conserva un pavo real de tal modo que parezca que siga entre nosotros. Pero la gran novedad es que también diseña cojines confeccionados con la piel de tu servil perrito o gatito, para que puedas acariciarlo y olerlo aunque ya no esté.
Sólo te cobra 65 dólares por una mascota doméstica y el sorprendente precio de 150 si quieres disecar tu caballo.
¿Qué os parece surreal y absolutamente delirante? Lo es, amigos, lo es.
Pero es que Jeanette lo vale.
Pensándolo bien, que lo más 'cool' sería tapizar el coche, en su exterior (por supuesto) con piel de animal. Pero claro, eso es ya imposible.