miércoles, 2 de marzo de 2005

Cómics evangélicos y divergentes

‘The Siderman’s Greatest Bible Stories’ narra con ironía y atrevimiento las aventuras de nuestro superhéroe arácnido favorito en una tira insólita, inscrito en la Biblia, como incendental adalid que 'pasaba por allí'. Puede que sea sacrilegio, pero al menos es más divertido que la ofuscación teológica de Rodolfo León con su panegírico al Papa Juan Pablo II ‘Homopater’, donde convierte al Santo Padre en un superhéroe con chepa y baba colgando incluida. Aunque visto lo visto va a ser verdad, porque Karol Wojtila parece inmune a la muerte, perseverando en su lucha hasta que se le cruce en su camino un poco de Kryptonita.
Si a lo largo de los años, muchos de los héroes del cómic han compartido aventuras uniendo sus fuerzas y saltando de sus respectivas viñetas a otras con reconocidos protagonistas de cómics, ya iba siendo hora de hacerlo con un superhéroe de poderes sobrenaturales concebido en la imaginación de algún quimérico historietista (en este caso, doce, nada más y nada menos) como es el caso de Jesucristo. En ‘The Siderman’s Greatest Bible Stories’ le tenemos al lado de su colega Spiderman, que hace frente a muchos de los pasajes bíblicos en los que el alter ego de Peter Parker tuvo (supuestamente) tanto que ver.
O si no, sólo hay que echarle un vistazo a la humorística viñeta de Steven Humprey para saber que fue Spidey en el que separó las aguas del Mar Rojo con la ayuda del Increíble Hulk ante la absorta mirada de un Moisés como simple espectador al verdadero karma sobrehumano. O que el mito creado por Stan Lee auxilió a Jesús en la cruz y que fue él quién retiró la pesada piedra de la cueva para que el Mesías volviera a la vida cuando resucitó al tercer día de morir.
Pura demencia teófoba oculta en el mejor sentido del humor que se puede encontrar en este lodo de desorden que es Internet.