martes, 8 de febrero de 2005

4703 ¡Hsin nian kuai le!

Mientras José Luis Garci y sus encopetados acólitos, contertulios no siempre eruditos y a veces engreídos, acaban de cumplir una década en antena con su casi siempre interesante ‘Qué grande es el cine’, hoy se ha acabado el año chino del Mono. Y acaba de llegar uno de los días más esperados, porque comienza el año del Gallo, el número 4703 del calendario chino. Estoy por salir y celebrarlo. Seguro que esta noche si vas a cenar a un restaurante chino y te invitan a descomunales cantidades de ese asqueroso ‘sake’ que lleva una lagartija dentro y que pega de la hostia. Me encanta la cultura china. Me fascina esa idea de dejar que la reflexión y la búsqueda del Tao (que es la verdadera esencia del hombre) sea la vértebra que organiza la vida social y deja también que se imponga a cualquier patrón moral para que el poder central seas tú mismo e inculcar así tu propia esencia con éxito en la vida.
Suena bien.
Soy un fanático, amigos. Tanto, como Garci del boxeo, como Aznar del paddle, como Fran Rivera de los machos con cuero. Bueno, en definitiva, que me atrae irremediablemente la cultura oriental. Como arroz cada día para ver si así me estriño y consigo esos ojos rasgados tan exóticos. Envidio a los chinos porque casi nunca se quedan calvos. Vale, Pat Morita -el profesor Miyagi- sí. Total, que quiero llegar al fondo de la cuestión vital por medio de las oscuras doctrinas, o mejor aún, de las oscuras enseñanzas. Es decir, lo que los bajitos sin pestañas llaman el Xuan Xue. Llegados a este punto es cuando reflexiono acerca del tiempo invertido en esta absurda afición. Si no ha sido infructuoso leer y analizar a Confucio, desvelarme por conocer el Tai Chi Chuan o ser firme conocedor y defensor de las doctrinas llevadas a cabo por los Fangshi.
A veces pienso que lo único que soy es gilipollas. O al menos, que me he vuelto así, de tanto leer y ver películas asiáticas.
Pero vamos, que leyendo que otros proponen una masturbación global en Asia para dar buen rollo al mundo… creo pensar que sigo cuerdo.
Os dejo una tabla por si queréis saber a qué signo pertenecéis en el calendario chino.