sábado, 15 de enero de 2005

El salpicadero de K.I.T.T.

El nunca bien ponderado Chiquito de la Calzada hizo famosa (amén de un lenguaje privativo que arropó a varias generaciones de gente con ganas de divertirse) la frase “Tienes más tonterías que el salpicadero del Coche fantástico”.
Vale. Todos recordamos con nostalgia (unos más que menos) aquella serie que empezaba con la leyenda “El Coche fantástico es una trepidante aventura de un hombre que no existe en un mundo lleno de peligros… Michael Knight, un hombre solitario embarcado en una cruzada para salvar la causa de los inocentes, lo débiles y los indefensos, dentro de un mundo de criminales que operan al margen de la ley…”.
Seguro que la sintonía de la famosa serie de sobremesa suena en vuestras cabezas. Seguro que otros (entre los que yo mismo estaría) están pensando en Bonnie, en Patrica McPherson y un buen revolcón en aquel camión de la ‘Fundación para la Ley y el Orden’ donde hacía la puesta a punto de K.I.T.T. El caso es que esta gran serie protagonizada por un David Hasselhoff adicto al ‘mullet’ y a las chupas de cuero nos ha dado muy buenos momentos televisivos y una iconografía que todos recordamos con añoranza. Por cierto, que ahora que he hablado de Bonnie, me viene a la memoria Rebecca Holden, la rubia actriz de cardados imposibles que daba vida a April Curtis. Umm...
Bueno, a lo que iba. Que lo importante de la serie era el coche, el mítico Pontiac Trans Am de tecnología punta y parlanchín donde los hubiera, con aquélla inmortal luz pendular en el morro, fuente indudable de inspiración para adeptos a ese mal estético disfuncional del motor llamado 'tunnig'.
Volviendo a la frase de Chiquito, podéis ver y seguir un recorrido por el interior del coche que tantas tardes no amenizó cuando éramos jóvenes o niños. Sólo tenéis que ampliarlo y ver dónde estaba cada botón que accionaba las sorprendentes funciones de este singular vehículo. Es algo inédito que he escaneado esta misma tarde procedente de mi base de recortes y demás recuerdos infantiles. Es una chorrada, pero espero que os guste.