miércoles, 1 de diciembre de 2004

Grand Guiñol en 'Lo + Plus'

Cuando lo zafio y lo exquisito se dan la mano, la combinación suele ser de lo más esperpéntica, a veces inquietante e incluso divertida. Hoy en 'Lo + Plus' esta situación se ha dado con creces.
Resulta, cuanto menos, curioso ver juntos a la pareja de gaditanos Andy & Lucas en la misma conversación y mesa que un tótem del cine épico como Jean-Jacques Annaud. Ha sido todo tan extraño e insólito, que las gracias insustanciales de Lucas (Andy está para afirmar todo lo que diga su compañero de voz) han sido compartidas con el cineasta francés, que ha caído en un demencial ridículo al que no han sido ajenos Manu Carreño y la cada vez más ‘superpija’ por autodefinición Ana Gª Siñeríz, entrando todos en una espiral de patetismo creciente, casi insostenible. Un opulento circo de Grand Guiñol que hasta este momento no habíamos tenido la oportunidad de disfrutar en la televisión.
Siempre he creído que cuando un andaluz tiene gracia, es el rey de la fiesta, el que más capacidad tiene para levantar el aburrimiento de funeral, el dómine de los chistes e historias bien contadas. Eso sí, cuando un sureño español nace soso y sin gracia natural, por mucho acento que tenga y, lo que es peor, se crea que sólo por ser andaluz tiene ese ‘aje’ de arrojo humorístico delimitado a unos pocos, resulta un ser completamente grotesco, paupérrimo y definitivamente bastante triste. Pues bien, es lo que le pasa a este tal Lucas, un tipo que va de gracioso, que se lo cree y se engrandece a cada estupidez que dice sin tener ni puta gracia. Eso sí, parecer, parece buen chaval.
Lo fascinante de todo es que el director de ‘El nombre de la Rosa’, ‘El Oso’ o ‘Enemigo a las puertas’ haya llegado con exceso de júbilo al programa (y bastante tarde), visiblemente con tres vinos de más situándose al nivel de incongruencia hilarante a la que ha llegado el programa de hoy. Hasta estos dos colegas de Cádiz se han marcado un ‘rap’ que es al ‘hip hop’ lo que Aznar a la coherencia, han sacado un parecido físico de Annaud con ‘Harry Potter’ (sic) y han contado historias menos interesantes que las conversaciones que tenían los Ropper.
Y en esta batalla de disparate contra la inteligencia de ‘a ver quién dice la parida más grande’, mi gran amigo Eli Wood Jr. (cortometrajista ‘gore’ de culto en Salamanca) de espectador. Ahí, detrás de la Siñeríz, aguantando el tipo y sin mirar a cámara ni una sola vez, que es a lo que se dedican las fans (y casi todos en general) cuando van a hacer bulto al programa más blanco de la tele.
Como diría Papuchi, de lo más "raro, raro, raro…".