viernes, 26 de noviembre de 2004

Dos desagradables experiencias

Hoy he tenido la desgracia de probar un Donut Light. Sí, la versión ligera del Donut rico y esponjoso de toda la vida. El mismo que anuncia Judith Mascó en la televisión.
Pues bien, cuando le he dado el primer muerdo he notado que algo no iba bien. No es como los otros Donuts. Está blando, sin textura, se desinfla, es más pequeño, no sabe nada bien. Además, el glaseado de azucar del original, el pequeño y dulce escudo que lo recubre se ha sustituido por una masa viscosa y transparente que parece algún fluido de Rocco Siffredi más que algo edulcorado. Ha sido una experiencia totalmente decepcionante y algo asquerosa. Os aconsejo que nunca lo probéis. Os arrepentiréis. Es muy desagradable.
Dicen que tiene el 35% menos de calorías. Estar delgado equivale muchas veces a comer cosas que están repugnantes. Y éste es un gran ejemplo.
Por otro lado, otra cuestión casi trascendental es el nuevo Pc Fútbol 2005. Lamentable, amigos. No sabéis hasta qué punto han estropeado todo lo que habían conseguido los chicos de Dinamic. Los de Gaelco ha destrozado el juego. Así de contundente. No hay posibilidades de Pro-manager, fichar requiere ser ingenierio, no puedes contratar ojeadores, el cuadro táctico ha sido sustituido por un galimatías muy triste, la estética es costrosa, todo parece y es muy malo.
Las atractivas funciones del último Pc Fútbol 2001 se han perdido. Ni te puedes crear, no hay la mitad de los escudos de las demás ligas y, lo más importante, no hay un orden con más de un equipo. En palabras de 'fan' absoluto del juego: Pc Fútbol 2005 es una puta mierda. Así de duro. Un insulto al jugador de este mítico juego. Es, directamente, una estafa, una desfachatez asombrosa que hayan sacado este bodrio a la calle y encima a 20 euros. Si hasta el Pc Fútbol que venía en disquetes era muchísimo mejor que esto que han sacado. No tiene nombre.
Razones, por las que, al igual que los Donuts Light, no os dejéis engañar, porque es lo más decepcionante del mundo.
Ambas experiencias han sido comparables a descubrir que, una vez conseguida una imposible cita con Beyoncé Knowles, ésta tiene un enorme miembro como el de Makelele (o eso decían sus 'compis' y 'amiguitos' del Madrid). Más o menos, vamos.