lunes, 11 de octubre de 2004

Nueva temporada de la ‘sitcom’ más divertida del año

Como viene siendo habitual en todo el proceso de esta jodida pesadilla que se llama 'El límite', las cosas vuelven a tornarse en un camino de rosas en el que ni Heidi se imaginaría sentirse más feliz. Este largo viaje está siendo como ir agarrado de la mano de Espinete y Don Pimpón, catando canciones de los Fraggle, mientras los Pitufos y los Osos Gommi corean y saltan divertidos en un mundo de caramelo y piruleta.
Tras los famosos episodios: ‘No hacemos el corto’, ‘Se retrasa el proyecto’, ‘Igual nos quedamos sin cámara’, ‘Se nos ha caído el techo y casi matamos a alguien’ y el mejor de muchos otros, ‘Tardamos año y medio en la postproducción’ (con aquel mítico capítulo en el que tras 5 meses pudimos sonorizar -sin contar la gente que ha entrado y ha salido del proyecto por la puerta de atrás con la consiguiente pérdida de tiempo-), ahora llega la esperada nueva temporada de esta ‘sticom’ metistofélica con el primer episodio titulado ‘Peligra el estreno’, el cual promete risas, situaciones divertidas y aplausos sin fin. Los mejores ‘gags’ están, sin duda, en estos nuevos y esperados capítulos.
La nueva temporada de la serie comienza con el capítulo en el que Refo, ese ‘nerd’ desgarbado de barbas que ha pasado a la condición de ‘looser’ por méritos propios, parece que, al fin, va estrenar una obrita cinematográfica. Pero no. Para que la audiencia siga las desventuras del joven, las cosas se complicarán hasta límites insospechados. La serie ‘El límite y Refo contra el mundo’ dio comienzo hace ya tres años y medio en una telecomedia (no ha estado nominada en ninguna ocasión a los Emmy) que se ríe, en clave de humor negro, de un pobre pardillo que quiere ser guionista y director de cine. En esta temporada nos esperan muchas risas a costa de un personaje que, a base de los fracasos que azotan la vida de su infortunado protagonista, se ha hecho entrañable y querido para la audiencia debido a tanta mala suerte. Tal vez ahí resida el éxito.
Sí, amigos. Así es. Se dice que cada día se aprende algo nuevo, o una forma de contrariedad diferente, diría yo. La de hoy se llama: ‘el sistema RAC de los proyectores no es compatible con el adaptador de DVD y no podemos utilizar los altavoces de la pantalla, sólo los de ambiente’. Parece que suena bien y sofisticadamente tecnológico. Pero la verdad es que se trata de una putada tremenda.
Por eso, se abre otro paréntesis (el 65º) en nuestro simpático culebrón artístico. Así que lo del día 21 de octubre queda pendiente hasta nuevo aviso.
Os mantendré informados.
Lo siento, otra vez, por la expectación levantada por el estreno del cortometraje.
Un saludo a todos.
PD: Por cierto, tengo una noticia que daros. En exclusiva. Sin paliativos. Pensada desde hace ya mucho tiempo que llevo pensando mucho tiempo. Y es que, a partir de ahora, me voy a dedicar a la ‘performance’ bizarra y transgresiva a lo más puro David Nebreda. Por lo menos, la inmediatez de lo que algunos llaman arte se podrá incluso ver desde esta weblog. Tengo una muy buena pensada que sigue los pasos de Bob Flannagan. Los que me conocen bien saben de lo que soy capaz.