sábado, 23 de octubre de 2004

Fumar nunca fue tan desagradable

La Comisión Europea inició ayer su campaña antitabaco de mayor impacto con la presentación de una selección de 42 fotografías de choque para incorporar a las cajetillas de cigarrillos. Más cerca del ultragore, la náusea, el impacto desapacible, de una frialdad heladora, las fotos muestran espantosos tumores de garganta, dentaduras carcomidas, pulmones devastados, pacientes entubados, cadáveres en la morgue, operaciones a corazón abierto, niños con respiración asistida y pieles cancerígenas. Y no sólo eso, sino que van acompañadas de mensajes como "los fumadores mueren prematuramente", "fumar puede provocar una muerte lenta y dolorosa" y "fumar causa cáncer mortal de pulmón".
Ya era hora de mostrarles a los que fuman de qué manera actúa el tabaco en sus vidas. El fumar no es el símbolo de un vaquero en la estepa yanqui mientras unas reses corretean alrededor de su caballo. No. Fumar provoca el envejecimiento de la piel, enfermedades crónicas y la muerte.
¿Qué se va a dejar de consumir tabaco? Claro que no. Pero el hecho es que las imágenes acojonan por sí solas.
Lo malo de esta campaña es que a España, de momento, no llega porque Ministerio de Sanidad, regentado por Elena Salgado dice que la medida será objeto de debate dentro de la estrategia global del Gobierno contra el tabaquismo, que culminará con una norma, a mediados del 2005.
A ver si va a ser ‘politicamente incorrecto’.