domingo, 24 de octubre de 2004

Ñam, ñam...

Acabo de leer que tras 34 años de minucioso trabajo, científicos de la más prestigiosa universidad agraria de Perú han dedicido, por consenso común, imagino, crear una nueva opción culinaria para la exportación que esperan conquistará al mundo: el súper conejillo de indias.
Cuando yo era pequeño iba a un parque llamado Alamedilla a darle 'Gusanitos' a estos pequeños y tiernos animalillos y nunca pensé que fuera un 'petit grand plat'.
Y es que parece ser que apesar de que en casi todo el mundo los conejillos de indias sólo se usan como mascotas de niños tipo Heidi (con coleretes montañeros incluidos) o crueles experimentos famacéuticos y de vivisección, en las montañas de Perú los campesinos los crían desde tiempos inmemoriales para servir como aquí comemos pollo.
Se calcula que unos 65 millones de los peludos y simpáticos animalillos van a parar anualmente, sin pelos pero a veces sí con patas y cabeza, a las mesas peruanas. Y ya unos mil súper conejillos, llamados 'cuy' en Perú, se están exportando semanalmente a Estados Unidos, Japón y algunos países europeos donde hay grandes concentraciones de emigrantes peruanos.
A mí me han entrado ganas de comer un bicho de estos. Precisamente, el otro día en La 2 vi un documental de estos en el que una rubia atractiva recorre el mundo en busca de nuevas culturas y abrir una ventana al conocimiento de otros lugares (parezco Kay Rush en 'Nosolomusica') y el 'cuy' era como un manjar, con una pinta más que apetitosa y con su salsa y todo.
Será cuestión de cogerles el gusto. Los nuevos animales son casi dos veces más grandes que los hamsters a los que estamos acostumbrados y pesan poco más de un kilo de jugosa carne, con un alto contenido de proteínas y es baja en grasas y colesterol.
También he leido, documéntandome sobre el tema, of course, que tener uno de estos animales como mascota significa contar con un amigo tranquilo y cariñoso. Aunque al principio se suele mostrar tímido e incluso reacio al contacto con las personas, en cuanto coge confianza es muy sociable. Para ganar su confianza es aconsejable que al menos durante las primeras semanas, sea siempre una misma persona quien lo cuide. Después, cuando esté bien cebado y le hayas cogido cariño, le asestas un cuchillazo en el cuello, lo pelas, lo sazonas y a la cazuela.
Así de fácil.
¡Bon apetit!