domingo, 5 de septiembre de 2004

El arte al revés

Sentado delante de mi ordenador, conectado a ese universo abisal que asola mi conciencia cibernauta, que carcome mi curiosidad más oculta y enfermiza, me planteo si el arte que nos rodea es siempre la misma. Cuestiono, basándome en aquel anuncio del Golf en el museo, por qué el arte de cualquier desquiciado intelectualoide con pretensiones de genio universal se impone presentada como ‘calidad’ a un erudito público que ha caído en las redes de la estulticia y aplaude lo que nadie entiende en impresentables e ininteligibles obras.
Entonces doy con la solución al llegar a la url de la MOBA (creo que se maneja este término) es decir ‘The Museum of Bad Art’, que convoca inmundicia artística y la más patética y austera visión del color, la estética y la forma que asignaron los grandes clásicos de las artes plásticas. En ella podemos descubrir las galerías que recoge un aburrido empresario yanqui cosechadas de la basura, geriátricos, colegios y de aficionados frustrados, para exponerlos en un recinto de Boston donde sólo los más valientes se atreven a entran. La MOBA recopila el arte rabiosamente infame y deplorable que, al igual que algunas muestras de los grandes autores hoy aplaudidos por los críticos más cocainómanos, distorsiona retinas y extirpan placeres tan confortantes como mirar un cuadro. Es tan patético que es imposible pasarlo por alto. Artífices que, sin quererlo, fusionan un cromatismo que ataca los ojos del pobre espectador con sus retratos ingenuistas, sus brochazos fosforitos y la conversión del buen arte en culteranismo grosero.
Podemos asistir a inusuales recorridos virtuales en las diferentes galerías como la Lawor, donde vemos un ridículo atleta lanzando un disco deforme, la galería de Frances Jackson con su escultura a la Virgen descojonada de risa, la Daly con ‘Peter, the kitty’, un gato que parece creado por un parvulario y la más interesante de todas, la Blackroom Galery, con un payaso llamado Jerez que asusta con su mirada satánica y enajenada. Es el arte al revés, cismática, derivada de una percepción de la estética aberrada por el mal gusto y el horterismo de una era cultural educada para tragarse todo tipo de arte y, encima, disfrutarla. Si eres un mediocre artista que muestras orgulloso tus lienzos a tus amistades, quizá puedas enviar tu obra. Puede ser miembro de la MOBA.
Es tan sencillo...